Júpiter en Libra nos muestra una energía muy intelectual, asociada a acuerdos, a justicia, a relaciones vinculares de a dos (Júpiter se encuentra en el signo de la balanza).
Es importante, como siempre digo, conocer nuestra Carta Natal para saber dónde tenemos cada configuración astrológica, especialmente en qué Casa. Ahí, en ese escenario, es donde más concretamente veremos actuar estas energías juntas.
Júpiter en Libra nos puede mostrar tanto a personas de leyes (abogados, jueces, mediadores, etc.), como a pacificadores sin título aparente; es decir, a personas que vibran alto y tan sólo con su presencia o su palabra, pueden crear una gran armonía en los ambientes donde se encuentren.
Júpiter es un idealista por naturaleza, en ocasiones tiende más a la aventura, en otras, es más realista y estudioso, pero siempre tiene que encontrar un sentido, una dirección, una verdad a la que dirigirse. Cuando se encuentra en el signo de Libra, esa necesidad está basada en acuerdos equilibrados, armónicos y bellos.
Por todo ello, a Júpiter, como planeta benéfico que es, le sienta bien esta energía elegante en las formas; si bien es cierto que también podemos encontrar a algún fanático que con su domino de las leyes pueda manipular las situaciones que le convengan.
Me parecen interesantísimas todas las posibles combinaciones y posibilidades de información que generan los movimientos planetarios. Cada Carta es un documento único, como una huella digital. Teniendo en cuenta las luces y las sombras que todos tenemos y que aquí podemos ver para poder orientarnos en la vida.
Júpiter suele estar un año entero en cada signo, de esta manera, cada 12 años vuelve a entrar en la rueda zodiacal para repetir el ciclo. Observar qué sucede en nuestra historia personal con estos cambios, nos lleva a conocernos más profundamente y a darnos cuenta de los aspectos que repetimos en nuestra vida.
Mi Júpiter no está en Libra, pero te digo que para mi tiene mucho sentido entablar una relación de a dos con mi lector/a. ¡Gracias por leerme!