Júpiter en Virgo es una combinación astrológica que hace cambiar de nuevo la energía de este planeta. Por segunda vez en la rueda zodiacal, Júpiter entra en un signo de tierra donde su ritmo se vuelve más lento, más reflexivo, más práctico y, por qué no decirlo, más controladito.
Sí, Júpiter en Virgo no es tan expansivo, es como si tuviera miedo a crecer, pero es un velo más del ego que hace que no nos permitamos ser más libres y aventureros.
Júpiter necesita que todo tenga un sentido, para ello observa, estudia, experimenta, siente y comprende para incorporar algo a su vida. Si se encuentra en Virgo, la persona puede ser excesivamente juiciosa, valorando todo con demasiado recelo, desmenuzando bien toda la información para comprenderla. Este proceso se vuelve más lento como he dicho antes porque el elemento tierra necesita tiempo para integrar. Es como si regáramos la tierra y ella va asimilando poco a poco el agua.
Cuando empecé a estudiar Astrología, esta configuración planetaria era considerada como de personas buenas. En Astrología no pueden haber etiquetas, hay infinidad de posibilidades. Varias personas pueden tener esta combinación y diferenciarse por otra muy distinta en su carta haciendo que su personalidad no sea “tan buena”. Como bien sabemos también, todo depende del ojo con que se mira, ya que no vemos las cosas de la misma manera.
Ciertamente, es un tema interesante analizado desde Júpiter en Virgo intentar saber dónde está la verdad. Es imposible, nadie la tiene, ni nadie es más bueno o malo, son puntos de vista.
Virgo es un signo relacionado con la salud y el trabajo. La persona que tenga a Júpiter en Virgo en su Carta astral buscará el sentido que tiene su trabajo y dentro de él; podrá ser un gran investigador/a, alguien que analiza todo minuciosamente. Por otro lado, se ocupará de su salud cuidando su alimentación, su cuerpo físico haciendo ejercicio, e incluso sus compañías, algo muy importante energéticamente.
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